noviembre 12, 2012

domingo italiano

Así, sin quererlo, el domingo nos inventamos un almuerzo italiano, con toques cubanos y acentico brasileño. Perfecto para un soleado día de primavera.

antipasto de berenjena
daiquirí de maracuyá
rigatoni mineiro
gelato al fiordelatte, mi primera vez con la máquina de helado y estrenando el libro de recetas Gelato!, de
Pamela Sheldon Johns
gelato fiordelatte
Y aquí van todas las recetas con alguna historias.

Antipasto de berenjena (para 4 personas)
Este antipaso (aperitivo) es muy común en São Paulo por su origen italiano. La ciudad tiene mil marcas de estos inmigrantes y hasta ahora hay barrios como Bexiga y Mooca, donde las tradiciones italianas se mantienen. Aunque en realidad comer pizza o pasta en Sampa es algo tan común como comer feijoada, el plato típico brasileño. Y hay quienes juran que son mejores aquí que en la propia Italia.
Algunos datos de Quienes hicieron Sao Paulo.
"La inmigración en masa italiana empezó poco después de la unificación de Italia, en 1871. La primera gran entrada de inmigrantes fue destinada a las haciendas de cultivo de café en el interior paulista. Junto con los españoles, los italianos substituyeron a los negros en las plantaciones

Con promesas de tierra y buenos sueldos, los inmigrantes comenzaron a decepcionarse con la realidad que encontraban. Muchos salieron de las haciendas para el centro de la ciudad y comenzaron a trabajar en las fábricas y en el comercio.

Los primeros grandes industriales de São Paulo - los Matarazzo, los Crespi - formaron el grupo de los "condes italianos", perdiendo el título solamente décadas después.

La marca de ese pueblo no quedó únicamente en la economía. Los inmigrantes italianos influenciaron fuertemente los hábitos alimenticios en las regiones en que se radicaron. El macarrón, la pizza y el vino fueron rápidamente asimilados y adoptados por el paulista."

Diferente de algunas recetas comunes, no exprimo la berenjena ni cosa que se le parezca. Lo hago bien práctico. Para mí es de aquellos platos que no exigen ningún talento para que quede de "lambuzar os beiços".

Ingredientes:
1 berenjena grande y firme o 2 medianas
1 pimiento rojo grande
2 cebollas grandes
1/2 taza de uvas pasas negras o blancas
1/2 taza de aceitunas en lascas
1/2 taza de vinagre
1 1/2 taza de aceite de oliva
sal y pimienta a gusto

- Corta la berenjena en ruedas de 1/2 cm y después en tiras muy finas
- Corta el pimiento también en tiras finas y cortas
- Corta la cebolla en ruedas finas y después cada rueda a la mitad
- En una bandeja de horno alta (unos 5 cm, por lo menos) mezcla todos los ingredientes
- Salpimienta
- Lleva la mezcla al horno, a fuego bajo, por el tiempo necesario para que esté todo bien cocinado, revolviendo la mezcla de vez en cuando y con cuidado de que no se queme
- Generalmente está listo en menos de 30 min
- Sírvelo con pan italiano o con tostaditas pequeñas
Daiquirí de maracujá (para 4 personas)
El daiquirí y el mojito son los tragos más famosos de Cuba. Aunque el Cuba Libre no se queda atrás. Y esta delicia fue la que regó nuestros almuerzo de domingo, sólo que con un toque "brazuca", el maracuyá.

Aunque mi mamá insiste en decir que ella comió muchas veces esta fruta en Cuba no recuerdo conocerla antes de venir a tierras tupiniquíns. Aquí, país considerado como su mayor productor y consumidor, es muy común en jugos, helados y postres. A mí me encanta el mousse y la mermelada.

Hay varios tipos, pero de manera general se dice que los maracuyás con cáscara arrugada tienen la pulpa más dulce y los que la tienen lisa son más ácidos. Además, se le reconoce como sedativo; inclusive se usa el jugo para hacer dormir o tranquilizar a los niños.

En inglés es llamado passion fruit y parece que el motivo es que su flor remite a la Pasión de Cristo: corona de espinas, cinco llagas y tres clavos.

En la receta inventada por mi marido y concretizada por su sobrina, esta olorosa fruta le dio sabor y un toque exótico al trago cubano. ¿Le habría gustado a Hemingway?

Ingredientes
2 maracuyás maduros (mientras más arrugados, más dulces)
1 taza de agua
1 taza de azúcar
1 taza de ron Bacardi
1 tártara de hielo en cubos.

- Corta los maracuyás a la mitad y sácales la pulpa con una cuchara.
- Ponla en un colador mediano y, a la vez que vas adicionando el agua, revuelve la pulpa para que la despegues de las semillas.
- Pon el jugo colado junto con el resto de los ingredientes en la licuadora y bátelos hasta que se haga un frapé.
- Sírvelo con absorvente en una copa de Martini o Margarita, o en alguna linda como la de la foto, que son aquellas típicas mexicanas de vidrio soplado.

Rigatoni mineiro
Todo lo que esta receta tiene de maravilloso es la salsa, que ni sé si se puede llamar así. La comimos por primera vez en la casa de Maria, una amiga de mi marido, y la sencillez de los ingredientes nos dejó asombrados porque el sabor del plato es increíblemente sofisticado. El nombre se lo pusimos nosotros pues la couve (un tipo de col que nunca probé en Cuba, y que en inglés se llama collard green), junto a la linguiça (un tipo de chorizo), hacen una combinación que nos remite mucho a Minas Gerais, a comida sencilla del interior.

Ingredientes
1 paquete de pasta seca (queda rico con fusili, rigatoni, como el que hicimos, farfalle e inclusive con espagueti)
8-10 hojas de couve
8 linguiças finas (se llaman fininhas en Brasil)
4 dientes de ajo lasqueados
queso parmesano rallado

- Cocina la pasta al dente con aceite y sal.
- Limpia las hojas de couve, quitándoles los tallos gruesos.
- Coloca una hoja sobre la otra para hacer un rollo y corta rodajas muy finas; resérvalas.
- Corta las linguiças en rueditas de poco menos de 1 cm y fríelas ligeramente en la propia grasa que soltarán en contacto con el calor.
- Adiciona el ajo y dóralo.
- Adiciona la couve cortada y fríela hasta que se vea reducida y tome un verde oscuro y brillante.
- Mezcla todo con la pasta con la ayuda de un tenedor, poco a poco, para que la couve se quede bien esparcida.
- Sirve enseguida con queso parmesano rallado.
Gelato al fiordelatte
Gelato! Este libro me trae los mejores recuerdos de mi estadía de 1 mes en Portland, Oregon, en septiembre pasado. Cuando entré en la Powell's, la librería más linda y famosa de la ciudad, estaba segura que el encanto de sus estantes me llevaría lejos. Sí, gasté demasiado dinero y unas 4 horas, pero el placer fue infinito. Allí compré este libro que por su vez me llevó a pensar en el verano brasileño que se aproximaba y claro, a comprar un gadget para mi Kitchen Aid para hacer helado.

Aquí va la receta del de vainilla o fiordelatte (no quería arriesgarme con un sabor más elaborado en mi primera tentativa). La adapto aquí un poquito. Fue algo divino ver aquella leche convirtiéndose en un manjar.

Ah, algo que aprendí: lo que diferencia el helado común (industrializado) del gelato (artesanal, y que por su vez es el helado común en Italia) es la cantidad de grasa, (el gelato tiene menos crema); al helado convencional lo aumentan en volumen adicionándole aire, mientras que el gelato tiene muy poco aire y es el que naturalmente se produce mientras se hace; además, la forma como se sirve también cambia, el gelato no se come tan congelado como el helado que compramos en el súper, es más una crema bien fría.

Busqué información en muchos sitios y encontré, entre otros, La Gourmandise, donde explican algunos detalles más.

Importante: las recetas italianas que he visto se parecen mucho a esta y niguna lleva huevo.

Ingredientes
- 1 taza de leche entera (o integral, como se dice en Brasil)
- 1 taza de crema de leche fresca (36% de grasa)
- 1 taza de azúcar
- 1 1/2 c.p. de extracto de vainilla

- En una cacerola mediana mezcla todos los ingredientes menos la vainilla y a fuego bajo revuelve constantemente hasta disolver el azúcar.
- Deja cocinar la mezcla hasta que surjan burbujas por el borde sin dejar que hierva.
- Retira la cacerola del fuego y adiciona la vainilla revolviendo hasta incorporarla bien.
- Deja la mezcla enfriar a temperatura ambiente y más tarde ponla en el refrigerador pues no se debe batir sin no está bien fría.
- Acopla la máquina de hacer helado (que debe haber estado en el congelador por lo menos 15 horas) y enciende la batidora en la velocidad Stir.
- Coloca la mezcla lentamente y déjala batiendo hasta que las palas internas empiecen a trabarse indicando que el gelato está listo.
- Pon la crema en el congelador por 3 horas. Con este tiempo la textura fue de helado, pero no duro, congelado, y sí de una crema fría y deliciosa.