febrero 21, 2014

29 semanas completas, comienza la semana 30. ¡Faltan 77 días!

21 de febrero de 2014.
17- Semanario de un embarazo cubano en Brasil: 29 semanas completas, comienza la semana 30.
¡Faltan 77 días!

Semana de tiendas de material de construcción, obstetra y compras para el cuarto de Gabriel.

La reforma tuvo una semana de descanso estos días pero no dejamos de ir atrás de las cosas que los constructores necesitan cuando regresen el lunes. Así, ya tenemos todas las pastillas (un tipo de azulejo pequeñito) que queríamos para el baño y este fin de semana buscaremos la pila de agua, la taza y algunas cosillas más.

Por otro lado, está confirmado que los armarios llegan antes del Carnaval lo que quiere decir que tendremos el feriado para arreglar los cuartos; y las ventanas ya llegaron, sólo que están siendo pintadas para ser instaladas el viernes de la semana que viene. Todo caminando bien.

La consulta con la obstetra el miércoles fue tranquila. Primera vez que fui sola pero como era para enseñarle los exámenes que ya sabía que estaban bien, excepto la hemoglobina, claro, y como era a las 11, una hora pesada para salir del trabajo y después volver, pues estuvo bien que fuera sin el papá.

Como ya sabía, el ecocardiograma fetal estuvo perfecto, y sobre la anemia la doctora me mandó a comer todos aquellos alimentos que ya me había mencionado y además a duplicar la dosis de las vitaminas prenatales, el Damater. Tengo un poco de miedo de duplicar todo pues sé, por ejemplo, que el ácido fólico en exceso tampoco es bueno, entonces lo que he estado pensando es en tomar un dosis mayor de hierro. Claro que debo seguir las recomendaciones de la doctora al pie de la letra, pero con esto no sé bien.

Además de estos detalles, confirmé en la consulta el día límite para el parto y ella me dijo que el día 13 de mayo. No sé muy bien de donde salió el 9 que dije hasta ahora, pero me confirmó esta fecha. Después de ese día puedo esperar más una semana sólo que monitoreando todo diariamente. Y cómo no tengo ninguna locura por parto normal aunque claro que preferiría que fuera así, no quiero hacer ningún sacrificio loco y hemos decidido que el día 13 será el límite real y que si Gabriel no se manifiesta antes de ese día pues marcamos la cesárea tranquilamente.

Y vi a nuestro lindo Gabriel en el ultrasonido, aquel pequeñito del consultorio. La columnita, los piececito moviéndose mucho. La doctora me confirmó que estaba con la cabeza para abajo. Me explicó que aún puede virarse pero que es difícil. Pero que si estuviera sentado sería una confirmación de cesárea. Así que puede ser que nuestro ángel venga de parto normal. No quiero sufrir de dolores por mucho tiempo, pero sí me gustaría que nuestro bebé viniera al mundo de manera natural aunque con la asistencia de un buen hospital  para que en caso de que se esté demorando mucho o yo esté sufriendo, tener la opción de una cirugía rápida y sin dolor.

También me comentó que a partir de ahora tendré consulta cada 15 días y más adelante todas las semanas.

Y Gabriel ya tiene cuna y yo butaca para dar de mamar. Las dos, lindas. La cuna es de una combinación de color madera y blanca y ando pensando agregarle unos detalles de pajilla que es un material que me encanta. La butaca es una Egg, un clásico del design, que compramos por una ganga en una súper rebaja de esta época. Es roja y era exactamente lo que quería pues me da soporte al cuello, (para las madrugadas de sueño) y además se reclina un poquito, al mismo tiempo que uno se puede balancear un tin. Perfecta! Ahora nos faltan la cómoda y los detalles de decoración. Espero que a comienzo de marzo ya todo se vaya organizando.

Para esta semana la biblia del bebé habla más de la mamá que del bebé. Dice que su crecimiento puede me estar presionando las costillas y el diafragma y en realidad no he sentido mucho eso, pero sí siento al final del día, como una presión en la garganta, como cuando uno se toma una pastilla grande y le araña algo por allá adentro. No le comenté a la doctora pero tengo que hacerlo en la próxima consulta.

También comenta que debo concentrarme en comer proteínas en este periodo, que es importante para la nutrición del bebé y para mantener los índices de la sangre estables, así que dale huevo, carne roja, pescado y granos integrales.

Sobre la lactancia el libro recomienda que las embarazadas tengan por lo menos dos clases sobre el asunto. Quiero ver cómo es lo de las clases prenatales en el hospital pues en ellas se enseñan varias cosas además de este asunto de dar de mamar.

Y sí, Gabriel continúa moviéndose constantemente y me encanta, me deja en éxtasis. Es una bendición!


Y eso es todo por esta semana. ¡Hasta el próximo viernes!
¡Con más ganas de verlos y abrazarlos a todos, besos grandes de la familia más feliz del mundo!
¡Muas!